miércoles, 12 de febrero de 2014

Buceando

Me invitaron a bucear en busca del río que lleva al mar del conocimiento musical. ¿El problema? El problema está en que existen cientos de ríos cuyas aguas están repletas de música. Así es, cientos. Y yo necesitaba bucear solamente en uno.

Mientras me sumergía en lo más profundo del mar me encontré con un problema. Los arrecifes que antes formaban parte de los libros de ciencias ya no eran como en esas fotos. Habían cambiado. No sé si para bien o para mal, simplemente eran diferentes. 

Los fui siguiendo. Formaban un camino peculiar. Unos eran más altos, otros más largos y otros pequeñitos, pero sin esos pequeñitos no hubiera podido seguir la línea que finalmente me trajo hasta aquí. Hasta el río de la música actual, de la digital, de la "nueva" música.


"Hipermúsica" es el término que utiliza Márquez Israel para definir a la música de nuestra era, la era "digital". Para Márquez, la nueva realidad musical se centra en el cambio de la producción musical derivado las nuevas tecnologías encargadas de crear y emitir sonidos que antes eran exclusivos de los instrumentos.  Según dice el autor "el conjunto de materiales, instrumentos, aplicaciones, programas y actualizaciones inherentes a las nuevas tecnologías han hecho que el arte nacido con la cibercultura dependa de estas herramientas digitales para su creación y desarrollo puesto que, cada nueva aplicación, genera nuevas formas de experimentación, producción y recepción artística".

Una de las cosas que más me llama la atención sobre este artículo es que menciona lo mismo que me dijo la Dra. María Emilia Ismael cuando la entrevisté. El mundo ha estado siempre en constante cambio y la tecnología no es algo nuevo. Todos los instrumentos musicales están hechos gracias a la tecnología que los seres humanos hemos sido capaces de crear. La música instrumental, por lo tanto, existe gracias a la tecnología. La diferencia está en que antes se creaban instrumentos, ahora la computadora puede reproducir los sonidos de muchos instrumentos juntos o separados, sin la necesidad de que la persona sepa tocarlos de manera virtuosa. ¿El problema? El problema está en que la sociedad considera que esto irá creciendo y los músicos perderán la habilidad de tocar uno o más instrumentos por su cuenta, sin necesidad de el ordenador.

Regresando al tema tecnológico, es necesario mencionar que parte de esta tecnología "nueva" no recae únicamente en los instrumentos, en la computadora o en las grabaciones de música. Internet. Sí, Internet es una pieza clave para el análisis de la cultura musical actual. Kusek y Leonhard comienzan su investigación con esta frase: "Can you imagine a world where music flows into our homes much like water or electricity?". Gracias al Internet y a las facilidades que brinda para todos los fanáticos de la música, la compañías disqueras se encuentran en declive. 

Según el libro de Kusek y Leonhard, The Future of Music: Manifesto for the Digital Music Revolution, es un mito que el mundo del "negocio musical" esté decayendo. Dicen los autores que en los últimos 5 años se ha consumido mucha más música que a lo largo de la historia, pero esto no necesariamente se refiere a la compra de CDs. Y es aquí donde viene lo que muchos consideran problema y lo que otros consideran un avance o evolución para el mundo musical. Lo que menciona este libro es realmente interesante pues son las compañías disqueras las que han comenzado a seguir procesos legales, trámites y papeleo para evitar que la oración con la que abren estos autores, antes mencionada, sea una realidad. "Today the music industry is alive and prosperous with the popularity of both legal and illegal digital music downloading services, where music fans are being exposed to a greater number of artists than ever before. So while record sales slump, other aspects of the music business including publishing, touring, merchandising are all doing quite well."
El impacto que ha tenido la tecnología sobre la música a lo largo del siglo XX y XXI ha sido brutal. En este libro se habla de que las compañías disqueras tienen que saber adaptarse al nuevo mundo de producción y distribución musical si quieren sobrevivir. 
 
Por otro lado, Zitello y Zena brindan un enfoque un poco más histórico aunque tendiendo hacia futuras opciones para la industria musical: Música libre, Una mirada sobre la industria discográfica ante el download gratuito es una investigación que parte desde los orígenes de la industria. Habla desde que se crea el Disco Compacto en 1982 con empresas como Philips y Sony comercializándolo como el primer sistema de grabación óptica digital.

En realidad, el tema de discusión y de investigación no surge en los últimos 5 ó 10 años. Los autores de este artículo mencionan que fue a principios de los 90' cuando las empresas que fabricaban computadoras personales se dieron cuenta del enorme potencial que tenían las aplicaciones de audio en esa "etapa digital". Por lo tanto comenzaron a desarrollar ciertas aplicaciones multimedia para incorporarlas a sus productos. Todo esto es el origen de lo que se considera uno de los problemas actuales más grandes: La descarga ilegal de música.

En fin, si lo que yo tenía que encontrar mientras buscaba eran problemas acuáticos, lo hice. Y encontré demasiados. Aunque yo no le quiero poner la etiqueta de "problema", la música digital no es muy aceptada por algunos expertos digitales y compañías disquera por las consecuencias que trae. La descarga ilegal es uno de los "conflictos" del siglo XX qué está avanzando a un ritmo casi incontrolable.

Terminé de bucear, pues ya no me quedaba más tiempo. Pero ahora puedo decir que quiero seguir haciéndolo. Que me volveré profesional en esto.


domingo, 9 de febrero de 2014

Dos expertas, Dos opiniones (RESUMEN Y CONCLUSIÓN)

"Pienso que una vida dedicada a la música es una vida bellamente empleada, y es a eso a lo que he dedicado la mía".
-Luciano Pavarotti

Dos mujeres que, como Pavarotti, han dedicado su vida a la música me dedicaron un poco de su tiempo para responder a esas dudas que se van incrementando en mi mente a lo largo del curso. 

Ella es María Emilia Ismael Simental, violinista y musicóloga. Egresada de la licenciatura de la UDLAP y Maestra con Distinción en Estudios de Música Rusa en el Goldsmiths College de Londres, Inglaterra. Participó como ponente en la ceremonia inaugural del Archivo de Schnittke en Reino Unido. Obtuvo el grado de Doctor en Creación y Teorías de la Cultura con Magna cum laude por la UDLAP. Estudió un seminario avanzado en violín con Sergei Gorbenko y ha participado en festivales de Londres. Actualmente es profesora de tiempo parcial en la Universidad de las Américas Puebla e investigadora/co-directora del proyecto "Streetscape+Soundscape".


María Luisa Marina Vilar Paya, por su parte, me compartirá su curriculum en esta semana y les platicaré un poco de su vida.



Una de mis preguntas iniciales fue que qué pensaban ellas que podría considerarse como problema actual en el mundo de la música. Ambas expertas coincidieron en que era un tema realmente difícil de tratar, pues hay algunas cosas que más que problemas significan retos, pero fue María Luisa quien me dio una respuesta más concreta. 
Ella piensa que actualmente hay mucha más competencia debido al incremento de la población. "La diversidad es algo fascinante, pero nos presenta fuertes retos. La persona que estudia música debe decidir qué es lo que más le gusta y dedicar una buena cantidad de tiempo a escuchar y tocar ese tipo de música" - dijo.

Con la mente llena de posibles problemas, continué las entrevistas. Les pregunté si la educación actual pudiera ser la causante de algunos de los problemas que sufre la música en estos días. La Dra. Emilia comentó que no le ve como un problema sino como parte de cambios culturales. Dijo “Creo que la enseñanza musical está en un momento de importantes cuestionamientos derivados de los climas políticos, económicos, culturales y tecnológicos". 
Por otro lado, la Dra. Luisa dijo que el problema estaba en cómo lograr que la educación artística refleje la realidad de un campo competitivo muy difícil.

Después comenzamos a hablar de la música en la era digital y la manera en que ha cambiado, para bien o para mal, la producción de ésta gracias a la tecnología.
“Creo que no es una cuestión de carácter moral: si están bien o mal no es lo más importante. ¿ha cambiado la música? Sí, sí ha cambiado la música con las nuevas tecnologías, no sólo digitales sino de comunicación social. Sin embargo, estos cambios no son algo nuevo, los cambios tecnológicos han afectado la música a lo largo de su historia" dijo la Dra. Emilia.
"Curiosamente cuando se facilita el acceso se pierde la consciencia y también la exigencia de calidad" opinó la Dra. Luisa.

Lo que más llamó mi atención fue que ambas dieron una respuesta casi idéntica cuando les pregunté si la producción musical a través de la computadora y otros aparatos tecnológicos pudiera llegar lejos y ser considerada la “música del futuro”. En lo que coincidieron las respuestas fue en que a principios del siglo XX y a lo largo de la historia, siempre nos hemos preguntado lo mismo. No es una pregunta nueva y simplemente son cambios que tienen que aceptarse, teniendo en cuenta que siempre prevalece un poco de los dos: de lo nuevo y de lo anterior.

Y por último hablamos de los derechos de autor. Lo interesante de este tema fue que la Dra. Emilia me comentó que el reproducir música de otros compositores es algo que se ha venido haciendo a lo largo de la música occidental. "Hay una percepción errónea en el campo alimentada por una ideología neoliberal que ha impuesto una moral falsa en la música. Los derechos de autor surgieron con el sistema capital, comodificando una práctica cuyo desarrollo se gestó de maneras muy diversas" comentó.

Y así fue como nos despedimos, yo llena de satisfacción y de otras preguntas que más adelante me gustaría hacerles y ellas felices por compartir todo su conocimiento.


MIS CONCLUSIONES.

  • Después de estas entrevistas no veo los temas tratados como problemas en el mundo musical sino como retos.
  • Depende de nuestra sociedad, de nuestra cultura y de nuestra formación lo que lleguemos a considerar como desventaja o ventaja musical, derivada de la tecnología.
  • Es cierto que algunas habilidades se perderán, pero otras se ganarán con las nuevas herramientas.
  • Una entrevista es una opción diferente para realizar investigación. Pero para que sea útil y confiable es necesario: ser selectivos en cuanto a las personas que entrevistaremos, definir y clarificar lo más posible nuestras preguntas, involucrarnos (junto con el entrevistado) en los temas a tratar y sobre todo no quedarnos únicamente con la entrevista realizada sino analizarla a fondo para aclarar dudas y crear nuevas.







viernes, 7 de febrero de 2014

Dos expertas, dos opiniones... (COMPLETA)

Para quienes les interese mucho, aquí les dejo la entrevista completa... Más adelante subiré únicamente el resumen para quienes quieran leerlo...
Disfruten cada respuesta que tuve el honor de recibir.


Dra. María Emilia Ismael Simental 

Dra. María Luisa Marina Vilar Paya


1.- ¿Cuáles serían los principales problemas que usted consideraría que están afectando al mundo musical en la actualidad?
“Esto es una pregunta amplia: te refieres a problemas sociales, económicos, políticos, culturales, pedagógicos. Todos estos están relacionados de alguna manera, no están aislados, pero tendríamos que comenzar de manera más específica”.

“Como en todas las áreas hay más competencia porque hay más población (más que problema es un reto). La diversidad es algo fascinante, pero nos presenta fuertes retos. la persona que estudia música debe decidir qué es lo que más le gusta y dedicar una buena cantidad de tiempo a escuchar y tocar ese tipo de música.  También debe de buscar la forma de aplicar a eso que le apasiona los conocimientos que adquiere.  En realidad esta es la problemática de toda la educación actual dado que los campos de acción en todas las disciplinas son cada vez más amplios y cambiantes”.

2.- ¿Cree usted que las nuevas tendencias de enseñanza, composición o aprendizaje de la música estén afectando o causando algunos de estos problemas?
“Creo que la enseñanza musical está en un momento de importantes cuestionamientos derivados de los climas políticos, económicos, culturales y tecnológicos. Hay muchos áreas dentro del campo que deben ser cuestionadas y replanteadas constantemente, pero no lo veo específicamente como un problema sino parte de cambios culturales más amplios”.

“Depende a qué se llame ‘tendencia’, o a qué tendencias te refieras.  Una tendencia buena es estimular la autoestima del estudiante y dejar de lado los métodos coercitivos y manipuladores. El problema es siempre cómo lograr que la educación artística refleje la realidad de un campo muy competitivo y difícil en donde nadie te va a pagar por no hacer las cosas bien.  Esto, por supuesto, tampoco es exclusivo de la música, pero en este campo solemos pensar bastante en este aspecto por la parte de las presentaciones públicas.


3.- ¿Qué opina acerca de la música en la era digital? ¿Cómo ha cambiado, para bien o para mal la producción de la música gracias al internet y a la tecnología?
“Creo que no es una cuestión de carácter moral: si están bien o mal no es lo más importante. ¿ha cambiado la música? Sí, sí ha cambiado la música con las nuevas tecnologías, no sólo digitales sino de comunicación social. Sin embargo, estos cambios no son algo nuevo, los cambios tecnológicos han afectado la música a lo largo de su historia: cuando se inventó el papel, la imprenta, los pianos, las válvulas para inatrumentos de metal, el fonógrafo, la cinta, etc., etc. tan sólo por mencionar ejemplos más recientes si no queremos irnos a discutir como tensar la piel de animal para hacer tambores. Lo que debemos de observar, entender y participar en es qué nuevas posibilidades brindan las tecnologías actuales y cómo afecta esto su función social, significado cultural y expresividad. Claro que la música no es igual que hace 20 años, tampoco Mozart creía que su música era la misma que la que Bach componía. Es por eso que lo difícil en esta discusión no es la tecnología, sino el término Música que es más problemático por la serie de convenciones culturales que se le han adjudicado”.


Curiosamente cuando se facilita el acceso se pierde la consciencia y también la exigencia de calidad.  En la actualidad escuchamos música en todos lados ¿de verdad los métodos de reproducción son los adecuados? ¿el sonido de las bocinas el mejor? ¿cuándo van los estudiantes de música a un concierto en vivo?  No quiero sonar nostálgica, simplemente me pregunto cómo educamos el oído y cómo apreciamos la calidad si casi nunca la escuchamos…

4.- ¿Cree que la tecnología está impulsando la música o que está haciendo todo lo contrario? ¿La tecnología impulsa al desarrollo de los músicos o hace que pierdan ciertas habilidades?
No sé. Creo que es prematuro hacer un diagnóstico sobre los nuevos medios. Pero segurmanete ganeremos habilidades y perderemos otras. Pero entonces entenderemos música como una práctica diferente.

Como todo cambio tecnológico hay avances y retrocesos.  Arriba mencionaba que se pierde mucho la calidad del sonido (esto NO es culpa de la tecnología, sino de la economía, compramos lo más barato, no lo mejor).  Al mismo tiempo, el acceso a la tecnología ayuda al estudio, por ejemplo, los programas de entrenamiento auditivo a los que se tiene acceso ahora en el web y en la computadora no existían antes y pueden ser de gran utilidad.  

5.- ¿Cree que la producción musical a través de la computadora y otros aparatos tecnológicos llegue lejos y pueda ser considerada la “música del futuro” o se va usted más por el lado de que la ejecución de instrumentos “reales” va a seguir teniendo un peso más importante?                                        
Creo que esto no es nada más una cuestión estética sino material y económica. La música se ha desarrollado también en base a las condiciones materiales de producción: hoy en día, por ejemplo, ya están protegidas las maderas exóticas y finas con las que se hacían algunos intrumentos. ¿ya no se van a producir? ¿qué haremos entonces? ¿tendrá esto un impacto? Seguramente, como lo ha tenido las restricciones de equipaje en aviones después del 11 de septiembre, lo cual ha generado otras estrategias de producción y distribución que si bien no son ya las más recurrentes han afectado la escena. Mi punto es que creo que estas preguntas futuristas en ciertas maneras ya se las hicieron a principios del siglo XX, respecto a las máquinas,  y como hemos visto, cien años han pasado y no hubo un apocalipsis intrumental, lo que hay es una diversificación de prácticas. Lo que tendremos que mantener creo es una apertura a informar y nutrir unas prácticas a otras y no tratar de trazar límites estrictos entre éstas como lo haces en tu pregunta, de otro modo sufriremos mucho, jeje.

Ja ja ja, perdón por la risa, pero mi generación lleva ya MUCHOS años escuchando esto.  Me parece que siempre habrá lugar para ambas cosas, no creo que las máquinas reemplacen completamente a los músicos porque la música es una actividad social humana. Ahora bien, en la pregunta 1 hablaba yo de la gran competencia que en la actualidad enfrenta cualquier profesionista, me gustaría añadir aquí que no sólo se compite con seres humanos, también con máquinas, ¿por qué alguien pagaría un mal músico si puede poner una buena grabación?

6.- ¿Consideraría un problema grave la infracción de los derechos de autor en la actualidad?
No. Hay una percepción errónea en el campo alimentada por una ideología neoliberal que ha impuesto una moral falsa en la música. Los derechos de autor surgieron con el sistema capital, comodificando una práctica cuyo desarrollo se gestó de maneras muy diversas. El utilizar y reproducir material musical de otros ES el fundamento de la práctica musical (no sólo occidental sino de otras muchas culturas). Aprendemos imitando, copiando, tomando prestado, repitiendo, rehaciendo, citando, parafraseando, reproduciendo, reciclando, etc., etc. ¿porqué entonces ahora pensamos en la música como un producto que me pertenece a mi, y sólo a mí, y que del cuál me corresponde sacar provecho económico? Me gustaría que meditaras estas preguntas porque la respuesta es larga y compleja y no la vamos a contestar aquí en dos enunciados. Pero debes pensarla.
Ahora bien, cuando hablamos de derechos de autor y piratería tendemos a englobar estas prácticas pero es importante que sean matizadas: estamos hablando de descargas en internet para escuchar, estamos hablando de crimen organizado, estamos hablando de reutilización con fines de entretenimiento…es muy amplio y debe especificarce en nuestras discusiones de qué estamos hablando.
Es un tema muy complicado ya que en muchas ocasiones los famosos derechos los cobran todos menos “el/la autor(a)”,   en estos casos lo que rige mi comportamiento ético es lo que sea mejor para la apreciación de la creatividad humana…y no siempre es el pago de derechos.  El tema es amplio y complicado.   Ahora bien, esto no tiene nada que ver con la autoría, es decir, me pronuncio en contra del plagio.

7.- ¿Cuál sería una solución (si es posible) para evitar tantas descargas de música ilegales?
Regreso a mi respuesta anterior. No es una problemática homogénea. Debemos preguntarnos algunas otras cosas antes: ¿viven los músicos de la venta de canciones? ¿es importante que el mundo reconozca y pague por tu genio? ¿para qué hacemos música? ¿para quién hacemos música? ¿porqué quieres hacer música? ¿qué hace ilegal una descarga?... la lista es extensa. Pero para responder de manera más directa a tu pregunta: la solución no es legal, ni moral, es cultural respecto a lo que la música es en nuestra sociedad. Esto nos regresa a tus primeras preguntas, ¿es la música la misma que antes? No. Es por eso que hay tanta tensión con la nueva tecnología respecto al estatuto legal de sus prácticas.

Una posible avenida sería que las mismas compañías sean más claras sobre sus ganancias y quien realmente sale beneficiado.